Ministerio Misiones
Alcanzar las almas para Cristo mediante la difusión y propagación de las Nuevas de Salvación. Blanco es toda criatura que nos visite, la comunidad en que estamos localizados, las comunidades en que residen los hermanos, nuestros pueblos vecinos, el país y hasta donde el Espirítu Santo nos lleve con la obra redentora.

 


 

ASESINATO EN CHIAPAS… ¿BRUJO EVANGELICO

Una niña de 11 años de edad, hija de Antonio Gómez, se enfermó del estómago y su padre decidió que era a causa de brujerías realizadas por su vecino evangélico.  Gómez, de la comunidad de Jolitontic en la municipalidad de Chalchihuitán, estado de Chiapas (México), asesinó junto a 7 amigos, a tres adultos el pasado 23 de agosto.  El matrimonio y su hijo mayor fueron muertos a manos de estos asesinos, quienes además hirieron a seis niños con machetes.  Los asaltantes entraron a la choza de la familia y mataron al hijo mayor, René de 32 años.  Luego cortaron a la madre, Marcela Hernández Girón Gómez y al padre, Pedro Gómez Díaz.

Mariano López Pérez, fiscal público de Justicia Indígena, dijo según informes que los vecinos consideraban al padre de la familia atacada, Gómez Díaz, como “un evangélico que oraba muchísimo”.  Los vecinos supuestamente negaron que la familia creyera en alguna forma de brujería o que la practicaran.  Según el periódico Cuarto Poder de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, los ochos hombres que participaron en la masacre de los tres indígenas en Jolitontic, estarían encarcelados en San Cristóbal de las Casas, esperando justicia.

Como ya hemos mencionado anteriormente, en Chiapas hay una persecución violenta en contra de los creyentes evangélicos por parte de ciertas comunidades indígenas.  Y aunque buscan cualquier motivo para perseguirlos, la razón principal es debido a que los creyentes se niegan a dar “ofrendas” que los caciques exigen para sus rituales paganos hacia sus dioses.

“PORQUE NO TENEMOS LUCHA CONTRA CARNE NI SANGRE, SINO CONTRA PRINCIPADOS, CONTRA POTESTADES… CONTRA HUESTES ESPIRITUALES DE MALDAD…” (Efesios 6:12)