
PERO YO HE ORADO PARA QUE TU FE NO FALTE…
La historia de Sanusi, un joven de 21 años, es impresionante… un ejemplo de fortaleza espiritual. Sanusi fue criado y educado como un musulmán devoto. Su vida dio un giro cuando se convirtió a Cristo hace unos meses atrás, luego de hacer un estudio comparativo entre el Cristianismo y el Islam. El pastor que le ministró, le advirtió que a partir de ese momento su vida corría peligro, pero que debía mantenerse firme en su fe. Apenas habían pasado unas horas y ya su fe había sido puesta a prueba.
Al no responder al llamado de la oración vespertina, su tío notó su ausencia, y al preguntarle por qué no fue, Sanusi respondió valientemente: “Ahora soy Cristiano”. Al otro día su tío lo despertó golpeando la puerta y cuando él abrió, su tío comenzó a golpearlo sin piedad con un palo. Sus vecinos creyentes intentaron socorrerlo, pero Sanusi ya estaba muy maltrecho. Pero esto no acabó aquí.
Unos días más tarde su tío, su padre y un grupo de jóvenes musulmanes lo llevaron a la policía Sharia, quienes otorgaron el permiso de hacer con él loo que quisieran con tal de hacerlo regresar al Islam. Su madre quiso intervenir, pero su esposo la golpeó para que se callara. Llevaron a Sanusi a una localidad desconocida donde fue encadenado en un cuarto oscuro. A partir de ese momento, hasta el presente, nuestro hermano ha estado siendo torturado sin misericordia todos los días para hacerlo renunciar a su fe… ¡¡PERO NO LO HAN LOGRADO AUN!!
Oramos por Sanusi y por los muchos creyentes de trasfondo musulmán que encaran la misma situación.