Ministerio Misiones
Alcanzar las almas para Cristo mediante la difusión y propagación de las Nuevas de Salvación. Blanco es toda criatura que nos visite, la comunidad en que estamos localizados, las comunidades en que residen los hermanos, nuestros pueblos vecinos, el país y hasta donde el Espirítu Santo nos lleve con la obra redentora.

 


 

Estimados hermanos de la Iglesia Cristiana Bethlehem:

¡Hola! Esta es Miriam quien escribe desde Matamoros.  Agradezco a Dios por sus vidas y por sus oraciones durante este tiempo difícil.  Gracias a Dios, nos encontramos bien.  El martes mi familia y mis abuelos salieron de viaje a visitar a unos familiares en Ciudad Victoria, capital del Estado Tamaulipas.  No he podido comunicarme aún con ellos.  Yo me quedé porque tengo mucho trabajo, tareas y organizar un campamento de jóvenes de nuestra iglesia.  Estoy quedándome en casa de mis tíos (los pastores de la iglesia) desde el mismo martes, y el miércoles no salimos para nada.  El huracán comenzó a las 7:00 a.m. con mucha lluvia y vientos fuertes.  Hemos estado pendientes de las noticias por la radio y hubo algunos accidentes, techos que volaron, anuncios y panorámicos caídos, árboles en medio de las calles, pero gracias a Dios aquí estoy bien.  Confío que mis papás, hermanos y abuelitos también lo están.

Demás está decir que no tenemos agua ni luz.  Yo me traje la laptop de mi casa y gracias a Dios agarró señal y estoy aprovechando para escribirles.  El martes fui a mi casa y a la escuela a cerrar ventanas, puertas y poner candados.  Escuché el teléfono de la casa sonar, pero cuando contesté no oía nada, así que pensé que era alguno de ustedes.  Muchas gracias por preocuparse y por todas sus oraciones.  Más tarde planeo ir y checar la casa y la escuela, pero lo que me preocupa es que hace unos días habían echado el techo de los pasillos de la escuela y aún estaban frescos y estaba sostenido por maderas. La escuela tiene goteras y faltan unas gomas que van debajo de las puertas para protegerlas del agua, así que como no las tiene, me imagino que la escuela ha de ser una piscina, pero confío en Dios que las ventanas estén bien y que no se hayan caído las maderas que sostenían el techo de 3 metros (10 pies) de altura.

Dios les bendiga grandemente.  Seguimos en contacto para cualquier cosa.  Confío en Dios que pronto esto pasará.  Saludos a cada uno de los miembros de la iglesia, ¡los extrañamos mucho!  Besos y abrazos desde México.

Los quiere mucho,

 

Miriam Villalobos