
ORAMOS POR ELLOS DURANTE LA CONFERENCIA MISIONERA, PERO…
…según siguen llegando noticias, tal parece que la situación ha ido empeorando en el estado de Orissa, India en cuanto a la persecución que siguen sufriendo nuestros hermanos allá, incluyendo cristianos católicos, desde el pasado 23 de agosto.
De acuerdo a un comunicado del ministerio Gospel for Asia, la semana pasada la esposa de un pastor indio fue forzada a huir con su hijo cuando vio que un grupo de extremistas hindúes le pegaron fuego a su casa. Par empeorar la situación, nuestra hermana tiene un embarazo de 9 meses. “Durante días nadie supo donde ella estaba” dio el director de GFA, K. P. Yohannen. “Esta es una historia entre miles”.
Hasta la fecha se han reportado 27 muertos, cuando menos unas 50 iglesias quemadas, y unas 4,000 casas destruidas. ¿El motivo? Los hindúes extremistas están vengando la muerte de uno de sus sacerdotes y 4 seguidores suyos, que a pesar de la guerrilla maoísta se atribuyó la responsabilidad de su muerte, sin embargo los hindúes están responsabilizando a los cristianos de haberlo hecho. Estos hindúes creen que los cristianos lo hicieron en represalia por unos ataques que hicieron los primeros a una iglesia de la comunidad durante la temporada navideña pasada. Además, buscan ocasión para forzarlos a que se conviertan al hinduismo, aun cuando la constitución india “garantiza” la libertad de culto.
Los evangélicos no son los únicos perseguidos. Se cree que a los católicos les ha tocado la peor parte, pues varias monjas han sido violadas y algunos orfanatos han sido quemados.
Hermanos, no podemos bajar la guardia ante esta situación. Tenemos que seguir orando y clamando para que Dios proteja la vida de sus hijos en este lugar, pues “nuestra lucha no es contra carne ni sangre, sino contra potestadas, principados, huestes de maldad”. (Efesios 6:12)